Temas de ecología Hacia una producción orgánica En varias oportunidades tratamos el tema de los alimentos orgánicos y su futuro en el mundo. Es reconocida la tendencia de los últimos años- sobre todo en los países europeos- de los consumidores que se vuelcan a los alimentos ¡naturales! u orgánicos. Hoy indudablemente esta se acrecienta debido a los problemas y el temor provocado por la ¡vaca loca! y otras ¡exquisiteces! que nos suministró la tecnología aplicada a la producci ó n para dar más ganancias a ciertas empresas (como los pollos con dioxina, los pollos con hormonas, carnes con anabólicos etcétera), porque de eso se trata. No puede engañar ña nadie- la versión de que su objetivo es lograr alimentos baratos para paliar el hambre en el mundo. Esto es, al menos, una falacia. La actual aplicación de la biotecnología está direccionada a criterios económicos y no a necesidades humanas. Ya lo dijimos mil veces, para que el pueblo se alimente hace falta dinero, y ese dinero se obtiene si hay trabajo. Sin trabajo, sin dinero no hay posibilidad de acceder a los alimentos ni de salir de la pobreza. Y justamente, esta nuevas tecnologías apuntan a eliminar mano de obra ñes decir fuentes de trabajo- y aquí volvemos a generar más desocupación. Por ello es atendible el reclamo de los que solicitan se implemente nuevamente en el Chaco la cosecha manual del algodón, ya que la aplicación de moderna tecnología dejó a miles de braceros sin su ocupación y hoy viven en la periferia de las grandes ciudades, sin posibilidad de revertir su situación. Los alimentos orgánicos, aparte de sus bondades indiscutibles, generan trabajo a pequeños y medianos productores, ocupan mucha mano de obra. En otras palabras, los productos orgánicos benefician doblemente. Son productos indiscutiblemente sanos y generan más puestos de trabajo. Esto no significa, de ninguna manera, oponerse a los adelantos de la tecnología, de la biotecnología, solamente se pretende dar otro enfoque, un enfoque donde no se encaren estas alternativas meramente como atractivo de ganancias y baja de costos operativos, sino de asegurar que las alternativas agroecológicas no sean ignoradas y que también se investiguen y desarrollen, aspectos biotecnológicos ecológicamente aceptables. El Ing. Galli del Grupo de Reflexión Rural, nos decía: ¡Las concepciones esquemáticas ciñen el tema rural general y específicamente el agropecuario a una sola dimensión que coincide con el campo donde residen los intereses de quienes las detentan; así es la órbita puramente económico financiera la que es reconocida pero, tal como lo señalan algunos autores, dicha problemática tiene carácter multidimensional; es decir que, contrariamente a lo que hacen los reduccionistas, pertenece simultáneamente a diferentes dimensiones tales como la ecológica, la social, la económica, la cultural, la histórica, la territorial etc. La visión financiera unilateral ha inspirado políticas y acciones que, al no considerar la complejidad, no ha tenido en cuenta las crisis que ha causado al operar sólo con un ceñido conjunto de variables y el atender intereses muy sectoriales! Imitemos lo buenos ejemplos No ignoramos la realidad de nuestro campo, que desde hace muchos años viene sufriendo las consecuencias de políticas internacionales que lo afectan negativamente, se llamen subsidios, discriminación, ¡dumping!, etcétera, agravados últimamente por los efectos de las políticas económicas neoliberales y su resultado que damos en llamar globalización. No debemos ilusionarnos, de ninguna manera, que podremos salvar de esta crisis a nuestro campo ¡copiando! modelos de otros países con características totalmente diferentes al nuestro. Primero debemos elaborar un diagnóstico bien acotado, evaluar las particularidades de nuestros problemas, evitando extrapolaciones apresuradas. Nuestro país tiene una excelente oportunidad de perfilarse en la problemática agroalimentaria como productor de alimentos de primera calidad de origen orgánico, precisamente los que tienen un gran valor agregado y demanda mundial. Y estos no son proyectos sobre papel, posibilidades, son datos reales. Recientemente otra famosa cadena de supermercados ofrece en sus góndolas estos productos con marca propia ( para diferenciarlo de los ¡otros!), imitando a un competidor que desde hace un tiempo incursiona en el mercado con éxito ofreciendo productos orgánicos. Y esto está certificado por el Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (Mapo) y la Cámara Argentina de Productos orgánicos Certificados (Capoc), que en un informe dan a conocer la existencia de más de 1.500 productores que optaron por esta agricultura y no les van tan mal, ya que aseguran que algunas empresas del sector llegaron a incrementar sus ventas ,este año, en un 60 por ciento, otros productores lograron incrementar sus ventas entre un 10 a un 40 por ciento. Esto nos debe llamar a la reflexión, cuando en general las ventas de todos los sectores disminuyen, estos productos escapan a esta recesión. Ponemos el ejemplo de la Provincia de Salta, que el año pasado aportó el 70% de estos productos sanos con destino a las exportaciones argentinas (con destino a EE.UU y Europa) Y lo mas significativo es que Salta exportó soja y maíz, dos productos que, precisamente muchos funcionarios, tanto nacionales como provinciales, están apoyando su producción a partir de semillas transgénicas. Otro buen ejemplo es la novísima Ley Ambiental (N? 1914) de la Provincia de la Pampa, vigente desde el 2 de febrero de este año, y en cuyo Capítulo V - De la Bioseguridad - Artículo 26.- dice: ¡ La autoridad de aplicación será competente para establecer las normas de seguridad y de fiscalización en el uso de técnicas de biotecnología en construcción, cultivo, manipulación, transporte, comercialización, consumo, liberación y desecho de Organismos Genéticamente Modificados (OGM¥s), en forma de garantizar la protección del ambiente, de la salud y de los seres vivos. Brasil y Uruguay se adelantan Brasil, que de alguna manera es nuestro competidor en la producción de estos alimentos, está a la vanguardia, según datos recientemente obtenidos, en la zona sur, (Curitiba), la producción de alimentos orgánicos (sin uso de agrotóxicos ) tuvo un crecimiento de 60% en la safra 2000/2001. Dicen que la demanda aumenta cerca de 25% año a año y viene avanzando desde la safra 96/97.Ese crecimiento esta llevando a los agricultores a procurar nuevas alternativas para la comercialización de sus productos. La producción de orgánicos esta siendo orientada por el
Consejo Estadual (Provincial) de Agricultura Orgánica, creado
por la Secretaria da Agricultura y de Abastecimiento en 1999, para orientar
las acciones de acuerdo con las normas internacionales de reconocimiento
de Esto sí habría que imitar, øqué esperamos para crear dentro del Ministerio de la Producción algo similar?. øEsperaremos resignados que nos ganen mercados que tradicionalmente fueron argentinos? Por otra parte los arroceros uruguayos rechazan el arroz transgénico. El reciente descubrimiento del mapa genético del arroz llevo a que el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz de Uruguay, Hugo Manini, insistiera en la necesidad de mantener a Uruguay libre de los cultivos transgénicos. Para el presidente de ACA el permitir el ingreso
en el futuro de arroz manipulado genéticamente al país, seria un grave error. "Hoy
por hoy los países que pueden pagar los productos mas caro, aspiran
a productos naturales y en materia vegetal ese es el
camino. Lo transgénico trae problemas comerciales", sentenció Manini.
Actualmente intenta ingresar en mercados exigentes como el europeo (a quien
se exporto arroz en la década de los 70); Japón, Sudáfrica
e Irán; y ninguna de las naciones mencionadas
permitiría el ingreso de arroz manipulado genéticamente. Pero
la realidad muestra que en Uruguay no existe ninguna norma legal que permita
el ingreso de arroz transgénico, cosa Las variedades de semilla que se plantan en
ese país son aquellas
que fueron creadas por el Instituto Nacional de Investigación
Agropecuaria (INIA), pero Manini no deja de demostrar su desconfianza
que en un futuro no muy lejano, Syngenta se lance a conquistar el mundo
con su arroz transgénico y termine desembarcando en algún momento
en Uruguay. Declaración final del taller sobre transgénicos en el Foro Social Mundial Esta declaración fue firmada en Porto Alegredurante el Foro
realizado del 26 al 29 de enero del 2001. Los integrantes del taller
sobre transgénicos, reunidos en Porto Alegre del No son, pues, una solución a la crisis ambiental. Tampoco resolverán
los problemas del hambre. Peor aun: las multinacionales patentan todas las semillas transgénicas. De esta forma, niegan al agricultor el derecho de volver a sembrar su semilla cada año. El control de las semillas por las multinacionales implica el control sobre nuestra alimentación. Sobre nuestra vida. En 5 años, los cultivos transgénicos han pasado de 0
a 43 millones de hectáreas. BASTA YA. La ratificación del Protocolo de Bioseguridad de Cartagena por todos los gobiernos. Una moratoria inmediata, como primer paso hacia
la producción
de alimentos libres de transgénicos Participaremos en todo tipo de acciones que contribuyan a eliminar los transgénicos de la agricultura y de los alimentos. Sin transgénicos, sin pesticidas, sin hambre y con una agricultura sustentable, otro mundo es posible. Hecho en Porto Alegre, el 29 de enero del 2001 . |