Argentina:
Sigue trabado el conflicto por la soja
RECHAZO DE CARBAP
Sigue trabado el conflicto por la soja
La entidad del campo se opone al pago de un canon en la venta de granos. Respondió así a
la disposición que mostraron algunos productores a aceptar la oferta.
Monsanto reclama que se le reconozca la patente de una semilla transgénica
El presidente de la Asociación de Confederaciones Rurales de Buenos Aires
y La Pampa (Carbap), Javier Jayo Ordoqui, reiteró su rechazó al
reclamo de la empresa Monsanto por el cobro de regalías en la soja transgénica,
luego de que algunos dirigentes del campo admitieran estar dispuestos a aceptar
una salida al conflicto mediante el pago de un canon por tonelada de grano comercializada.
"La tecnología debe pagarse en el momento de comprar la semilla y no sobre
el grano producido, porque de lo contrario el productor más eficiente
será el más castigado por una nueva retención", señaló Jayo
Ordoqui al tiempo que agregó: "Estaríamos aceptando una forma de
pago que no corresponde".
En Expochacra, la muestra agropecuaria que finalizó anteayer, aparecieron
las primeras fisuras en lo que se suponía una monolítica posición
del campo en contra de los argumentos de Monsanto. Allí hubo reuniones
de dirigentes del agro con directivos de la empresa para alcanzar un arreglo
que comprendería el pago de un royaltie cercano a los 2 dólares
por tonelada vendida.
En paralelo, Monsanto elevó una propuesta al secretario de Agricultura,
Miguel Campos, para "ordenar" o "estructurar" los litigios que inició la
firma en Europa contra los embarques de granos argentinos, que podrían
afectar exportaciones por un valor de 2800 millones de dólares. La Argentina
se presentó en esos juicios como tercera parte interesada.
La firma con sede en Saint Louis, Estados Unidos, propuso aguardar la primera
sentencia antes de continuar con las otras 180 demandas que tiene proyectadas
en aquellos países donde registró el gen roundup ready. A cambio,
conminó a la Secretaría de Agricultura a que se adoptara un sistema
de compensación (a través de licencias de exportación) por
el uso de esta tecnología en caso de que la demanda eventualmente termine
favorable a la firma.
La soja RR abarató en más de un 20% los costos de producción
del cultivo en el país, que en poco más de diez años se
transformó en el tercer productor mundial y sirvió de plataforma
para la inserción del producto transgénico en otros países,
como Brasil y Paraguay. Monsanto inició los litigios en el exterior, porque
en la Argentina nunca llegó a patentar este desarrollo biotecnológico.
"El problema del control de la semilla ilegal tiene que solucionarlo el Estado
y no los productores, porque Monsanto hace más de diez años que
opera con nuestra legislación", se quejó el presidente de Carbap,
al referirse al gran mercado negro de semillas que opera en la Argentina.
http://www.eloncedigital.com.ar/agro/nota.asp?id=32783
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