NIcaragua reforma la Ley de Patentes para adecuarla al CAFTA
Daniel Ortega reforma la Ley de Patentes para adecuarla al CAFTA
by info on Thu 20 Sep 2007 02:57 PM BOT | Permanent Link | Cosmos
El presidente de Nicaragua Daniel Ortega envió hace poco una reforma a
la Ley de Patentes al Parlamento que favorece ampliamente a las
corporaciones farmacéuticas y afecta a los sectores más pobres del país.
La activista Mónica Baltodano, que preparó un informe al respecto,
afirma que en Nicaragua no está gobernando la izquierda sino una“caricatura” de la misma, “un gobierno que tiene un discurso de
izquierda y una práctica de derecha.
El 11 de septiembre 2007 se presentó en la Asamblea Nacional de
Nicaragua un proyecto de Ley de Reforma y adiciones a la Ley 354, Ley de
Patentes de Invención, modelo de utilidad y diseños industriales,
enviado por el Presidente Daniel Ortega para su discusión con trámite de
urgencia, es decir sin consulta de ningún tipo.
Entre los argumentos para su aprobación destacan: “Adecuar la
legislación nicaragüense a los compromisos del CAFTA, en particular a lo
contenidos en los artos 15 .9.6 incisos a y b, capítulo XV del DR-
CAFTA., que establece la obligación de cada estado de otorgar plazos
compensatorios para los titulares de patentes cuando existen retrasos
injustificados de la Administración Pública”. De manera particular,
estas flexibilizaciones se refieren a las patentes de industria
farmacéutica.
En su intervención en el plenario, Baltodano se opuso al trámite de
urgencia y a la aprobación de la reforma, y recordó al Presidente Ortega
las contradicciones entre su complacencia con el DR-CAFTA, y sus
discursos vociferantes contra el imperialismo y sus nuevas formas de
opresión, uno de cuyos pilares son los TLCs con los países del Sur.
“Le recordamos a la Bancada del gobierno, la demagogia que significan
sus discursos en los foros internacionales hablando del socialismo del
siglo XXI y de las necesidad de construir otro tipo de relaciones entre
los pueblos, pero fueron sus votos los que permitieron la entrada en
vigencia del CAFTA. Les reclamamos el que como fuerza que se
autoproclama de izquierda, nunca promovieron una discusión que
permitiera informar al pueblo nicaraguense de los efectos nefastos de la
aplicación del CAFTA en el futuro de Nicaragua, antes bien, como lo
muestra esta iniciativa, siguen promoviendo su aplicación, en detrimento
de los intereses populares”.
La iniciativa demuestra que Ortega no está interesado en revisar,
renegociar mucho menos revertir los términos del CAFTA, y más bien se
presta dócilmente a facilitarlo.
La apropiación de los conocimientos de la humanidad, dice Baltodano, se
hace a través del control de patentes. A todos nuestros estados les han
forzado a aprobar Leyes de Patentes que otorgan grandes privilegios a
quienes tienen capacidad de apropiarse de los conocimientos de la
humanidad. Por ese medio se ha disminuido el acceso a medicamentos
genéricos. Recordamos las palabras del Msc.
El especialista Mario Devandas dijo en Costa Rica que la aprobación del
capítulo 15 sobre propiedad intelectual en el tratado de libre comercio
con Estados Unidos constituiría un triunfo para las empresas
farmacéuticas y una amarga derrota para los pueblos centroamericanos,
los cuales verían desvanecerse, aún más, las posibilidades de lograr
sistemas de seguridad social sustentados en la solidaridad y en la
equidad. En el caso particular del sistema de seguridad social de Costa
Rica, implicaría un nuevo golpe a su capacidad para enfrentar los
enormes retos planteados por los cambios poblacionales y las
modificaciones de la morbilidad; y definiría un escenario favorable para
acelerar la privatización en marcha. También implicaría un triunfo para
los monopolios fabricantes de agroquímicos, que repercutirá en un
incremento de los costos de producción agrícola.
En la II Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos realizada el 19 de
Julio de 2005, el representante de El Salvador Eduardo Espinosa declaró
que en su país, el primero de Latinoamérica que ha implementado el
tratado de libre comercio, la industria farmacéutica se ha convertido en
el negocio más rentable después de la venta del petróleo, ya que se
producen medicinas innecesarias que no curan enfermedades si no que
producen dinero para estas transnacionales.
Davandas afirma que las patentes, un derecho de explotación exclusivo
concedido por los Estados a las personas a quienes se les acepte una
invención susceptible de ser producida industrialmente, alejan la
competencia. Cuando la invención en cuestión disfruta de una demanda
inelástica, como es el caso de la mayoría de los medicamentos, deviene
en monopolio. Aquí surge un problema ético: si el producto patentado es
una vacuna, un antibiótico, un antiretroviral, y quién lo necesita no
dispone del dinero para pagar el precio impuesto por el monopolio,
simplemente se muere. “No se trata de una frase alarmista: el precio de
los medicamentos hace la diferencia entre la vida y la muerte para
millones de personas sobre todo en los países no desarrollados o con
sistemas de seguridad social privatizados, como sucede incluso en países
de altos niveles de desarrollo”.
Se suele defender a las patentes como un estímulo indispensable a la
innovación privada; se alega que las millonarias inversiones privadas en
investigación y desarrollo deben ser recuperadas. Sin embargo, casi
nunca se dice que los "inventos" generalmente se basan en
investigaciones financiadas con fondos públicos, o en el conocimiento
acumulado por las comunidades a través del tiempo. Nunca se han
presentado en detalle los informes de costos para determinar la relación
entre las inversiones y las recuperaciones, en cambio sí se sabe que las
empresas farmacéuticas son las más lucrativas del mundo, y que gastan al
año centenares de millones de dólares en propaganda y en llenar los
bolsillos de los políticos en Washington y en otras partes del mundo,
enfatiza Baltodano.
La historia de la propiedad intelectual, como la de toda la propiedad
privada, es la historia de un despojo. Adolfo Ferrer en su libro la
Historia de la Globalización afirma: "El conocimiento acumulado, a lo
largo de los siglos, por los sabios y tecnólogos chinos, árabes, persas,
e indios fue transferido sin regalías ni patentes a los pueblos
cristianos de Europa. Esta transferencia fue una de las bases
fundacionales del Renacimiento". En los EE.UU. hicieron lo propio con
los europeos para fundamentar su desarrollo, y en la actualidad, todos
los pueblos de la tierra siguen sometidos al robo de sus conocimientos
ancestrales y de sus invenciones por parte de las empresas
transnacionales. Así sucedió con el arroz basmati que, teniendo siglos
de ser cultivado en la región del Punjab de India y de Paquistán, fue
patentado por la empresa Rice Tec, Inc, patente que se derogó luego de
una desgastante lucha del gobierno indio”.
El interés de los monopolistas es extender el período de monopolio al
máximo posible, y esto es, precisamente, lo que persigue Estados Unidos
en beneficio de las corporaciones norteamericanas a través de las
diferentes negociaciones comerciales. Naturalmente, alguien debe pagar
los costos de estos beneficios extraordinarios:
Durante el período de monopolio los consumidores pagan un precio por un
producto que es mucho más alto que el costo real. En el caso de los
medicamentos por prescripción, las patentes añaden 300-400% o más al
precio del producto. El impacto sobre los consumidores de los países en
vías de desarrollo es desastroso, pues los derechos privados no se
diferencian según la naturaleza de los productos, ni las características
del país en que se aplican, ni toman en consideración el nivel de
ingreso del consumidor.
En este campo, el CAFTA ha ido mucho más allá de los acuerdos alcanzados
en la OMC: Se extiende mucho más allá que lo estipulado en la OMC el
período de monopolio para las corporaciones farmacéuticas, posibilitando
extenderlo incluso más allá de la extinción del período de protección,
debido a las restricciones que establece sobre los derechos de
comercialización basados en el uso de “datos de prueba”, aún los que son
públicos; y restringe al máximo la posibilidad de que el Estado
nicaragüense establezca licencias obligatorias para la producción o
importación de medicamentos genéricos por razones de salud pública y
protección del derecho a la vida, que los “Acuerdos de Doha” de la OMC
explícitamente permiten.
Este derecho, que flexibilizó un poco las normas de propiedad
intelectual en lo que respecta a los medicamentos para los países en
desarrollo, virtualmente se elimina con el CAFTA centroamericano, afirma
Baltodano.
http://www.boliviasoberana.org/blog/_archives/2007/9/20/3242688.html
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