ASPECTOS MÉDICOS y de salud


Actualización en la Destrucción de Reservas de Virus de la Viruela
SUNSHINE PROJECT Y TWN
 
Este documento contiene una actualización de lo ocurrido desde la publicación de nuestro informe Ingeniería Genética en la Viruela (2005) disponible en www.smallpoxbiosafety.org.  Hace un recuento de los eventos sucedidos desde la Asamblea Mundial de la Salud (mayo 2005) hasta la fecha, incluyendo el informe de la Séptima Reunión del Comité Asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Investigaciones sobre Virus Variólico (noviembre 2005) y la reunión del Consejo Ejecutivo de enero de 2006 (EB117/33).  Preparado con antelación a la reunión del 5 de abril de 2006 del Grupo de trabajo intergubernamental del Consejo Ejecutivo sobre la erradicación de la viruela: destrucción de las reservas de Variola virus, este informe señala las metas para una resolución sobre destrucción de las reservas de virus variólico en la 59a Asamblea Mundial de la Salud (AMS), en mayo de 2006.  Para la información más reciente sobre esta campaña, visite www.smallpoxbiosafety.org o contacte nuestras oficinas.  
 
 
Resumen de Puntos Claves
 
• Existe un amplio consenso en el sentido de que las reservas del virus variólico ya no son necesarias para secuenciación, diagnóstico o vacunas.  Por consiguiente, debe rescindirse la autorización de la AMS de conservar las reservas del virus para dichos fines.  
 
• La AMS ha autorizado investigación esencial en medicinas antivirales y un modelo animal de la infección humana de viruela.  Para determinar qué es esencial se necesita sopesar los riesgos de salud pública y la probabilidad de fallas frente a los posibles beneficios.   
 
• Respecto del modelo animal, investigaciones peligrosas en las que monos son expuestos a grandes cantidades de virus con el fin de tratar de desarrollar un modelo que sería de dudoso valor no es esencial. Un modelo más seguro y que parece promisorio es el que usa el virus de la viruela símica.  Deberían enfocarse los esfuerzos en el modelo de la viruela símica y el uso del virus variólico debería pararse.

o Ha solicitado a EE.UU. y Rusia descripción de sus investigaciones actuales, lo cual lleva a preguntarse, ¿cómo puede estar controlando y supervisando de manera efectiva investigaciones de las que no tiene detalles?   
 
 
Metas para una Resolución de la OMS en 2006
 
1. Eliminar la autorización de la OMS de guardar reservas de virus variólico para secuenciación, diagnóstico y vacunas.  
 
2. Terminar el modelo animal que usa virus variólico a favor de un modelo más seguro que usa la viruela símica en lugar de variola.
 
3. Fijar 2008 como plazo para completar investigación en medicamentos antivirales que utilizan el virus variólico vivo.  
 
4. Prohibir la ingeniería genética en el virus variólico dando instrucciones al Comité Asesor de rechazar cualquiera de dichos experimentos.  
 
5. Prohibir la distribución de ADN variólico, salvo la distribución de segmentos pequeños necesarios para mantener un pequeño número de laboratorios de diagnóstico especializados.   
 
6. Reemplazar el Comité Asesor por un cuerpo con mayor representación geográfica y científica que cumpla con el mandado de la Asamblea Mundial de la Salud de controlar la investigación en virus variólico.   
 
 
RESUMEN DE LOS ASUNTOS DE RESERVAS DE VARIOLA EN LA 59a AMS (MAYO 2006)  

 
ANTECEDENTES: La Organización Mundial de la Salud (OMS) está orgullosa, con razón, del esfuerzo global que llevó a la erradicación de la viruela en 1977.  Sin embargo, la verdad es que el trabajo nunca se completó.    Estados Unidos y Rusia aún conservan reservas del virus variólico, una enfermedad de fácil transmisión y antiguo flagelo de la humanidad que es un potente agente de guerra biológica.  La viruela mata una cuarta parte de la gente que infecta y deja desfigurados o ciegos a muchos de los que sobreviven. En 1999, se determinó destrucción inminente de la las reservas de virus variólico remanentes.  Sin embargo, Rusia y Estados Unidos se rehusaron a aceptar la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) que les solicitaba destruir el virus. Al contrario, estos países han acelerado las investigaciones en viruela.
 
Un plan controversial de EE.UU. para modificar genéticamente el virus fue debatido en la Asamblea Mundial de Salud de 2005 y podría ser aprobado este año.  También el año pasado, una propuesta para permitir que genes de viruela se expresen en otros ortopoxivirus fue rechazada tras ser cuestionada por el Director General, opuesta por gobiernos y ONGs.  Un plan para permitir la distribución ilimitada de segmentos de ADN de viruela es igualmente controversial.  Ésta aún no ha sido ejecutada.  Al no frenar totalmente estas propuestas, se crearán riesgos serios de bioseguridad y se abrirá el camino para la reconstrucción artificial del virus para fines de guerra biológica.   
 
Existe un amplio consenso en el sentido de que las reservas del virus variólico ya no son necesarias para secuenciación de ADN, las pruebas de diagnóstico o el desarrollo de vacunas.  Ya se ha obtenido suficientes datos de secuenciación y se han desarrollado pruebas de diagnóstico rápidas y precisas para identificar cualquier brote futuro.  Vacunas aprobadas y candidatas pueden proteger contra posible brotes y no requieren de viruela viva para su producción o prueba.   
 
No obstante, EE.UU. está emprendiendo una agenda de investigación enérgica encaminada al desarrollo de nuevas medicinas antivirales.  Este programa de investigación es el obstáculo más grande a la erradicación del virus variólico vivos.  Es para este fin que EE.UU. propone la modificación genética del virus variólico y la razón por la cual está llevando a cabo experimentos peligrosos en los que a monos se les inyecta grandes cantidades de virus.
 
Los riesgos de estas investigaciones exceden ampliamente sus potenciales beneficios.  No sólo es dudoso que los experimentos antivirales lleguen a ser exitosos; de serlo no serían esenciales, pues ya existen vacunas que son efectivas y diagnósticos rápidos y confiables.  Los experimentos podrían resultar en accidentes de laboratorio
 
• Existen dos antivirales bajo consideración.  En Estados Unidos, sólo uno de cada 10.000 compuestos fármacos es finalmente aprobado para uso.  El proceso tarda un promedio de 15 años.  Esto sugiere una probabilidad de éxito de uno en 5.000 para aproximadamente el año 2020.  Teniendo que ya existen diagnósticos rápidos y vacunas efectivas, y al sopesar el riesgo de un accidente y las posibilidades altas de fracaso, se deduce que esta investigación antiviral no es esencial.
 
• La propuesta de 2005 de permitir la expresión de genes de viruela en otros ortopoxivirus ha sido abandonada, pero la propuesta de modificar genéticamente la viruela sigue en pie.  Dicha propuesta es peligrosa y debe ser detenida.  
 
• El Comité Asesor de la OMS para la Viruela ha dado muestras de auto reformarse.  Sin embargo, éstas son débiles y llegan muy tarde.  El Comité ha sido laxo e ineficaz y debe ser reconstruido completamente para que pueda cumplir con su mandato.  De su séptima reunión se puede ver que el Comité Asesor:  
 
o No ha abordado seriamente las críticas sobre su falta de representación geográfica y científica ni su falta de transparencia;
 
o Ha funcionado desde 1999 sin establecer siquiera los elementos básicos de un régimen adecuado de supervisión,
tales como formatos para propuestas y protocolos y procesos para revisión de investigaciones;
 
o Ha fracasado en rastrear la distribución de fragmentos de ADN de variola por los Centros para el Control de
Enfermedades de EE.UU;

catastróficos o en otra propagación del virus.  Los experimentos de ingeniería genética presentan riesgos de
bioseguridad especiales, entre ellos la posibilidad de crear un virus aún más peligroso.
 
 
Como si el mundo estuviese condenado a repetir su historia debido al olvido, desde 2001 la voluntad política de la OMS para terminar el trabajo de erradicación de viruela ha vacilado.  Gran parte de la culpa radica en la decisión de la OMS de dejar la supervisión del trabajo en viruela en manos de un comité asesor ‘técnico’ politizado que ha estado dominado por un pequeño número de países y científicos con intereses personales en seguir adelante con la investigación en viruela.   
 
El comité ha sido un fracaso.  No ha controlado las investigaciones de viruela y necesita ser reemplazado.  No ha contado con representación geográfica ni científica.  No ha revisado las propuestas de investigación de manera diligente.  No ha restringido los experimentos a aquellos que son esenciales.  El fracaso de este comité ha debilitado el control internacional sobre muestras de virus variólico y ha permitido la peligrosa expansión de las investigaciones en virus variólico vivo.  El fracaso de este comité ha alejado al mundo de la destrucción final de las muestras de virus variólico.
 
Las discusiones en la Asamblea Mundial de la Salud en 2005 llevaron a que la OMS diera algunos pasos para tratar de reafirmar su control sobre la investigación en virus varióloco.  Este modesto avanze es alentador.  Sin embargo, se necesita que los gobiernos hagan más para restablecer el control de la OMS sobre la investigación en virus variólico y para llegar a la destrucción de las muestras del virus.  Sólo ahora el Comité está tratando de de desarrollar procedimientos básicos de monitoreo que debían haberse fijado años atrás, como insistir que investigadores de EE.UU y Rusia presenten sus propuestas para revisión y definir procedimientos para determinar si los experimentos propuestos son, efectivamente, esenciales.  
 
Almacenada en sólo dos laboratorios en Rusia y EE.UU., el virus variólico tiene un estructura de monitoreo multilateral de investigación que no tiene parelo en ninguna otra enfermedad.  La aprobación de cualquier modificación genética de la variola sería  percibida como fomento a otros experimentos de ingeniería genética con patógenos excepcionalmente peligrosos.  Aún no existe sistema multilateral alguno para controlar dichos agentes patógenos.  A nivel global, se está expandiendo el número de instalaciones de alta contensión que manejan agentes de enfermedades peligrosas y las aplicaciones riesgosas de la biotecnología están aumentando.  Estas tendencias se reflejan en el creciente número de accidentes de laboratorio en varios países en los últimos años que involucraron agentes altamente patogénicos en instalaciones de alta contención.
 
DESARROLLOS EN POLÍTICAS EN 2005:  En su 6a reunión en noviembre de 2004, el Comité Asesor de la Organización Mundial de la Salud en Investigaciones sobre Virus Variólico aprobó un controversial conjunto de recomendaciones para permitir la experimentación genética con virus variólico y la distrubución de ADN variólico.   En enero de 2005, el Consejo Ejecutivo envió las recomedaciones a la 58a Asamblea Mundial de la Salud (AMS).
 
Debido a la controversia pública respecto de las recomendaciones, a principios del 2005, el Director General de la OMS anunció que llevaría a cabo un estudio al respecto. En abril de 2005, semanas antes de que la AMS empezara, el Director General le solicitó al Comité reconsiderar una de sus recomendaciones.  Se refería al ítem que habría permitido experimentos para insertar genes de virus variólico en otros ortopoxivirus, como la viruela símica o la viruela del ratón.  La solicidud del Director General impidió que la AMS considerara ese punto específico, sin embargo no modificó otras recomendaciones controversiales, como la de permitir la modificación genética del virus variólico.
 
Al inicio de la 58a AMS, en declaraciones públicas, la OMS defendió el Comité, pese a la creciente controversia internacional por su incapacidad de revisar adecuadamente las investigaciones en virus variólico.  La OMS, convencida de manera inexplicable que pocas personas o gobiernos estaban preocupados por los riesgos de la investagión y el deterioro en control, les dijo a los periodistas que la modificación genética del virus variólico era un asunto menor en la agenda cuya aprobación “tomaría solamente cinco minutos.”
 
Sin embargo, las discusiones fueron mucho más largas y la preocupación mucho más amplia de lo que la OMS había estimado.  Las intervenciones duraron la mayor parte de una tarde y la mañana siguiente.  Rusia y EE.UU. defendieron sus investigaciones, mientras que más de dos docenas de países tomaron la palabra, la mayoría expresando su preocupación por las recomendaciones del Comité.  

Suráfrica solicitó que se pararan las investigaciones mientras un equipo de la OMS evaluaba la agenda de las investigaciones de virus variólicos y el Comité mismo.  Canadá no tenía confianza que las investigaciones antivirales fuesen esenciales.  Tonga señaló que, si bien los investigadores biomédicos son generalmente bien intencionados, una “manzana dañada” entre quienes manejan el virus variólico sería catastrófica.  China solicitó mayor control por parte de la OMS y otros países, como Cuba y Arabia Saudita, pidieron un nuevo plazo para la destrucción de las reservas de virus variólico.  Holanda cuestionó que las precauciones fuesen adecuadas y, como Pakistán y otros, citó accidentes de laboratio recientes para sustentar su argumento.  Tailandia y el Reino Unido reiteraron la necesidad de que las investigaciones sean esenciales, orientadas a un producto específico y delimitadas en el tiempo.
 
Respondiendo en nombre del Secretariado de la OMS, el Subdirector General Dr Asamoa-Baah, dijo que el Secretariado tomó nota de las intervenciones de Rusia y EE.UU.  También tomó especial nota de “las preocupaciones y advertencias” señaladas por un gran número de países (que enumeró).  Añadió asímismo que la Secretaría daba la bienvenida especialmente a las opiniones, que respecto de las recomendaciones del Comité, que pedían que éste “analize nuevamente y revise sus recomendaciones”.
 
Después de la AMS, el Comité se reunió por séptima vez el 10 y 11 de noviembre de 2005.  Al inicio de la reunión, los funcionarios de la OMS subrayaron que desde la sexta reunión la situación había cambiado y que la presión para terminar el programa de investigación estaba creciendo.  A pesar de las aprensiones señaladas durante la AMS y la respuesta del Dr. Asamoa-Baah, el Comité no reconsideró todas sus recomendaciones.  Solamente reconsideró elítem de insertar genes de virus variólico en otros ortopoxivirus.  Después de debatirla, retiró la recomendación en su totalidad.  
 
Según el informe de la reunión, el Comité no discutió la modificación genética del virus variólico en sí.   No hay indicios que dichos experimentos fueron revisados o aprobados; sin embargo, el control sobre virus variólico es tán débil que la falta de discusión no indica necesariamente la ausencia de experimentos.
 
El Comité les solicitó a EE.UU. y Rusia presentar las propuestas de todas las investigaciones en curso y planeadas que incluyan virus variólico así como presentar los resultados de los experimentos. Esta solicitud refleja que en el Comité no todos sus miembros tienen siquiera conocimiento de las actividades relevantes en los laboratorios que manejan viruela.  El Comité también solicitó al Secretariado desarrollar un formato para las propuestas de investigaciones y procedimientos para revisar dichas propuestas.  Esta fue otra solicitud desconcertante, pues refleja que el Comité ni siquiera ha desarrollado los porcedimientos para revisión de propuestas y supervisión de investigaciones.  Finalmente, el informe indica que EE.UU. ha distribuído segmentos de ADN de variola y que la OMS no sabe a dónde fue enviado ese ADN y cómo ha sido utilizado.
 
Si bien el afán del Comité de afirmar un poco de autoridad puede ser interpretado como un paso en la dirección correcta, el contexto es alarmante.  La Resolución 52.10 de la OMS dispone que todas las investigaciones “deberán ser desarrolladas de manera abierta y transparente y bajo el control de la OMS”.  Si, desde su creación en 1999, el Comité no se ha desarrollado procedimientos de revisión rigurosos, cómo puede cumplir con el mandato de la OMS?  Aparentemente el Comité no cuenta ni siquiera con resúmenes de los experimentos en curso y resultados de todos los anteriores.  ¿Se han llevado a cabo investigaciones no inspeccionadas?  ¿Por qué la OMS y el Comité no saben a dónde mandó EE.UU. ADN de variola?  Esas incertidumbres y la falta de voluntad del Comité de afirmar su autoridad son razones de peso para que la OMS reemplace el Comité que no funciona por un mecanismo que obedezca y aplique el mandato de la OMS.   
 
En la reunión, el Comité concluyó que se habían obtenido suficientes secuencias (EE.UU. ha secuenciado por lo menos 40 cepas) y que diagnósticos adecuados han sido desarrollados.  Por consiguiente, no hay motivo para guardar reservas de variola para secuenciación o pruebas de diagnóstico.  El Comité también llegó a esa conclusión en 2004.  La séptima reunión del Comité también concluyó que las vacunas existentes y las candidatas en estado de desarrollo avanzado son suficientes y que no se necesita virus de variola vivo para probar dichas vacunas.  Esto significa que no hay razón para guardar las reservas de variola para fines de vacunas.  Queda por ver si EE.UU. y Rusia aceptarán esas conclusiones en la AMS en mayo de 2006.
 
Al no se necesitarse de virus variólico vivo para secuenciación, diagnóstico o vacunas, las únicas justificaciones para la retención de virus variólico vivo son el desarrollo de  modelo animal de una infección de variola humana y la búsqueda de nuevas drogas antivirales.

La viruela fue erradicada mediante monitoreo de salud pública y campañas de vacunación, no mediante drogas antivirales.  En la actualidad, EE.UU. está trabajando en dos compuestos para posible uso contra viruela. Según PhRMA, la asociación de la industria farmacéutica, solamente uno en 10,000 compuestos candidatos evaluados por las compañías farmacéuticas logra salir al mercado y su aprobación demora, en promedio, 15 años.  Ese cálculo incluye medicamentos para enfermedades cuya investigación es mucho más fácil que la viruela, para la cual no existen casos humanos para observar y tratar (de modo experimental).  Por consiguiente, los potenciales antivirales tienen las probabilidades en su contra.
 
Más aún, los experimentos para desarrollar un modelo de infección de viruela con monos usando virus variólico vivo no han funcionado bien.  Los monos a quienes se les ha administrado el virus vivo en EE.UU. han requerido grandes dosis para contraer viruela, y la progresión de la enfermedad en primates no se asemeja mucho a la de los humanos.  Puede que nunca surja un nuevo modelo más útil, sin importar cuántos monos son inoculados con el virus y cuántas iteraciones peligrosas se hagan con variantes de este experimento.  
 
Puede que no se necesite virus variólico vivo para un modelo animal.  La infección de viruela símica parece ser un modelo promisorio para la infección de viruela humana y no requiere virus variólico vivo.  En lugar de persistir en la peligrosa investigación de primates y virus variólico vivo, los esfuerzos de investigación deberían concentrarse en la ruta mucho menos peligrosa de un modelo animal usando viruela símica.
 
EE.UU. ha dicho recientemente que un modelo animal y otras pruebas que requieren virus variólico vivo pueden necesitarse para obtener la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. de medicamentos antivirales. Es cuestionable que las nuevas drogas antivirales puedan catalogarse como “esenciales”, si se tiene en cuenta que existen vacunas y diagnósticos efectivos. Teniendo en cuenta que no existe riesgo significativo de que el virus variólico reemerga naturalmente y que las muestras están en sólo dos laboratorios, si  uno de los medicamentos potenciales avanza, puede argumentarse que las autoridades regulatorias estadounidenses deberían usar mecanismos alternos, como diferentes tipos de pruebas, exensiones o aprobaciones condicionales para un antiviral de variola.  En cualquier parte del mundo, esos medicamentos sólo se usarían en circunstancias de emergencia excepcional.
 
En enero de 2006, el Consejo Ejecutivo consideró el resumen de la 7a Reunión del Comité (EB117/33), el cual es una versión reducida del informe completo del Comité (WHO/CDS/EPR/2006.2).  Las discusiones incluyen una solicitud de los Estados Miembros Africanos pidiendo que, para la 59a AMS (mayo 22-27), se prepare una resolución sobre destrucción de reservas de virus variólico.  Para discutir más el asunto, se estableció el Grupo de trabajo intergubernamental del Consejo Ejecutivo sobre la erradicación de la viruela: destrucción de las reservas de Variola virus.  Este grupo se reúne en Ginebra el 5 de abril para considerar puntos para una posible resolución.
 
PASOS PARA LA 59a AMS: Los efectos devastadores del virus variólico y los cientos de millones de víctimas de este mortal patógeno están cada vez más olvidados.  Dando un paso a la vez, la OMS ha pasado de la destrucción de virus variólico a la retención de muestras, después a investigaciones limitadas y ahora a modificación genética.   En la reunión 59a de la AMS, los Estados Miembros deberían poner el virus nuevamente en la ruta rápida a la erradicación final.
 
Una AMS exitosa en 2006 deberá adoptar medidas tendientes a limitar la agenda de investigaciones y a fortalecer la supervisión internacional, acercándose así a la destrucción del virus variólico.  Para mejorar la supervisión, el Comité existente debería ser desmantelado y, en su lugar, se conformaría un nuevo comité con representación geográfica y científica, mayor transparencia y una voluntad más firme de implementar el mandato de la AMS para controlar y aprobar todas las investigaciones de virus variólico aprobadas.
  
Para llegar a la finalización de las investigaciones y la destrucción de muestras del virus, la AMS debería aprobar una resolución que rescinda la autorización temporal de retención de muestras para secuenciación, diagnósticos y vacunas.  La resolución debería asimismo terminar la investigación tendiente a desarrollar un modelo animal que utiliza virus variólico, a favor de uno que usa viruela símica.  Las investigaciones en drogas antivirales que utilizan virus variólico debería permitirse solamente hasta por un tiempo limitado y, bajo ninguna circunstancia, la AMS deberá aprobar la modificación genética de la viruela o la distribución de AND variólico, salvo el necesario para mantener un pequeño número de laboratorios de diagnóstico.