BIOCOMBUSTIBLES

   

Más cobertura sobre la declaración de América Latina sobre biocombustibles

Están aumentando las demandas de las poblaciones alrededor del mundo, que  tienen uso tradicional de la leña y se identifica que hay una competencia entre estas poblaciones, y los sectores de la bioenergía, las ONGs y las industrias advierten.
 
La demanda por la leña está en crecimiento como la bio-energía.  Se considera que el uso de la leña como recurso de energía es “carbón-neutral” desde el punto de vista del calentamiento global, y que puede reducir la dependencia externa de energía de Europa. La última política hecha por la Comisión Europea en el área, propuso que el 10% del combustible usados para transporte en la Unión debe ser biocombustibles, antes de 2020.
 
La Comisión ha prometido centrarse en los biocombustibles de segunda generación, producidos de fuentes tales como paja, madera, astillas o abono. Se cree que estos son superiores a la actual primera generación de biocombustibles, hecho de cultivos tales como remolacha y colza. El sector forestal en Europa emplea alrededor de 3,5 millones de personas y tiene una cifra de ganancias anual de alrededor de 400 mil millones de euros.
 
En su informe sobre el estado de la Nación el 24 de enero, el presidente de Estados Unidos George Bush, dijo que él se propone hacer un mejor uso de los bio-combustibles “Debemos continuar invirtiendo en nuevos métodos para producir etanol usando todo, desde astillas de madera, hasta abono”, dijo.
 
“Déjennos construir en el trabajo que ya hemos hecho y reducir el uso de gasolina en los Estados Unidos en un 20% en los siguientes 10 años – cuando hagamos eso, habremos cortado todas nuestras importaciones por el equivalente de las tres cuartas partes de todo el petróleo que ahora importamos del Medio Oriente”.
 
Problemas:
La capacidad de los bosques europeos para satisfacer tanto a la demanda de los bio-combustibles como a los usos más tradicionales de la madera tales como vigas y papel están bajo el escrutinio de un taller organizado por las Naciones Unidas y la organización de las industrias forestales, que tuvo lugar entre el 11 y 12 de enero en Génova.
 
Más de cien participantes en el taller notaron con satisfacción que, a pesar de que aumentó la demanda de madera, el crecimiento de los bosques en Europa todavía excede con mucho el volumen de la madera cosechada. Los participantes estuvieron de acuerdo al decir que el incremento del volumen de los bosques favorece a la biodiversidad, y ofrece oportunidades de trabajo.
 
Sin embargo ellos notaron que el intenso uso de los bosques puede tener algunos efectos no deseados:
 
Los bosques ayudan a proteger el suelo de la erosión, y juega un rol muy importante en el ciclo y calidad del agua. Sin embargo, mientras más intensamente se usen los bosques pueden causar un problema en la diversidad biológica. Las especies de árboles pueden disminuir y ser menos variadas, concentradas en especies que crecen más rápido, liderando a una reducción de genética de la diversidad.
 
El incremento de la demanda puede significar que el crecimiento de los alimentos y las provisiones para beneficios y recursos que no tienen que ver con la madera pueden ser menos atractivos, y el incremento de la extracción de árboles puede ser liderada por el riesgo de un desbalance nutricional.
 
Con el propósito de usar los recursos madereros sustentablemente en el futuro, el taller recomienda que los gobiernos, en cooperación con otros actores, introduzcan políticas integrales para el sector forestal, para el desarrollo rural y para la energía mientras que al mismo tiempo garanticen la coordinación para estas políticas con otros sectores.
 
Posiciones:
 
La disputa sobre el sector forestal Europeo fue reflejado por Bernard Galembert, el Director Forestal en CEPI, quien dijo: “El uso tradicional de la madera en Europa, la industria del papel y de pulpa también se continúa expandiendo notablemente, la competencia entre la bioenergía para la madera y para la industria de procesamiento tradicional de la madera es una competencia que se está incrementando.”
 
En una carta abierta para la Unión Europea, la ONGs de Latino América criticaron el crecimiento del uso de biocombustibles para aliviar el calentamiento global, diciendo que esto no puede ser hecho a costa del Sur.
 
El grupo dijo: “Es más improbable que Europa alguna vez logre suficiencia por sí mismos en la producción de biocombustibles de la producción nacional de cultivos energéticos y por tanto es muy posible que esto sea hecho a expensas de tierras en las que nuestros países dependen de la soberanía de la comida.”
 
“Mientras los europeos mantienen su estilo de vida basado en la cultura del automóvil, la población de los países del sur tendrá cada vez menos y menos tierra para producir alimentos. Tendremos que basar nuestra dieta en comida importada, posiblemente de Europa.
 
“En otros casos, las plantaciones energéticas serán cultivadas en Latino América… a expensas de los ecosistemas naturales. Es un hecho que los monocultivos de soya son una de las principales causas de la destrucción del bosque tropical en Argentina, del bosque tropical de la amazonía en Brasil y Bolivia y por la Mata Atlântica en Brasil y Paraguay”.
 
Últimos y siguientes pasos:
Inicios del 2007: La Comisión debe lanzar una comunicación sobre “Industrias innovadoras y sustentables basadas en los bosques en la Unión Europea”