La Unión Europea promoverá biocombustibles
Organizaciones sociales advierten del peligro de que los países del sur salgan
perjudicados
El desarrollo de los biocombustibles en Europa es puesto en el punto de mira
23:41h. del Martes, 30 de enero.
Ecoportal/ La Unión Europea (UE) acaba de publicar su nuevo plan
Energético que promueve fuertemente el uso de biocombustibles para el transporte y la
producción de electricidad. Este plan implica un corte obligatorio de la nafta
y el diesel con biocombustible del 10%, o aún más, 12,5% para el 2020 (ya se
ha planteado un corte voluntario del 5,75% para el 2010). Esto significará que
a corto plazo existirá una demanda masiva de biocombustibles en Europa. Dado
que la Unión Europea no puede ser autosuficiente en la producción
biocombustible, debido a la insuficiencia de tierras cultivables en Europa,
una gran parte de materia prima para producir biocombustibles provendrá de los
monocultivos de los países del sur (soja, aceite de palma, azúcar).
La producción a gran escala de biocombustibles para la Unión Europea
significará para los países del sur mayor expansión de los monocultivos
industriales. Por ello, algunos gobiernos, empresas y ONGs están debatiendo
sobre cómo regular y minimizar las posibilidades que la producción en escala
de biocombustibles cause tantos impactos negativos, tanto en lo social, como
en el medio ambiente. Algunos de estos agentes sociales se encuentran
desarrollando "criterios de sustentabilidad y certificación" para la
producción de materia prima europea e importada para biocombustibles. En
general, la formulación de criterios y certificación "sustentable", se basa en
los ejemplos de las Mesas Redondas de Aceite de Palma Sutentable y Soja
responsable y las certificaciones de la madera (FSC). Hasta ahora en la UE no
se han manifestado públicamente resistencias a la importación de materia prima
para biocombustibles y biocombustibles producidos en el Sur. Sólo hay un
llamado para que se prohiba el aceite de palma (promovido por ONGs y los
Grupos Verdes del Parlamento Europeo). A pesar de la buena intención, la
prohibición solo se plantea "hasta que los niveles de producción sustentable
sean alcanzados".
No obstante, representantes del Observatorio de las Corporacioners
Europeas(CEO), Econexus y Grupo de Reflexion Rural (GRR) han exigido que se
deroguen las medidas que hacen obligatorio el uso a gran escala de
biocombustibles, y del mismo modo, anular los subsidios y la reducción de
impuestos para los biocombustibles importados.
La Nueva Política Energética Europea y el fuerte impulso a los
biocombustibles
La Unión Europea (UE) depende en gran medida de las importaciones de gas y
petróleo, y se ha comprometido internacionalmente a reducir las emisiones de
dióxido de carbono (CO2). Por estas razones, las instituciones Europeas han
presentado a comienzos de este año un nuevo paquete de políticas energéticas.
Este paquete propone, entre otras cosas, un aumento significativo del uso de
biocombustibles. La UE ya ha iniciado la importación de aceite de palma
proveniente de Indonesia para la generación de electricidad.
Como consecuencia de los nuevos planes propuestos, los países miembros de
la
UE estarán obligados a imponer cortes del 5,75% de biocombustibles en todos
los combustibles de transporte para el 2010 aumentando los mismos a 10% (o
más) a partir del 2020 (esta herramienta política se denomina 'objetivo
obligatorio') . En algunos países Europeos, ya se han establecido cortes
obligatorios de 2-3% de biocombustibles en los combustibles de transporte.
Además, los biocombustibles también serán utilizados en otras áreas como la
electricidad, pero para esto no se ha establecido ningun corte obligatorio. La
forma de impulsar el uso de los biocombustibles en la actualidad es através de
reducciones tributarias y subisidios. La Comisión Europea propone además en su
nuevo paquete energético, un objetivo obligatorio de 20% de energias
renovables (incluido biocombustibles) en el suministro energético de la UE
para el 2020 .
Sin embargo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos
(OCDE) ha calculado que para producir suficiente biocombustible para poder
remplazar el 10% de los combustibles del transporte de la UE, se requiere 70%
de la superficie cultivable de la UE (esta estimación es anterior de la
anexión a la UE de varios países del Este de Europa). Siendo imposible para
Europa emplear semejante cantidad de tierra para la producción de materia
prima (biomasa), y a que lo más económico para la UE implicará producir
biomasa y biocombustibles fuera de Europa especificamente en los países
Africanos, del Este asiático y América Latina. Específicamente la industria
esta apuntando a importar a la UE biomasa y biocombustibles provenientes de
soja, aceite de palma, caña de azúcar, maíz y en menor medida jatropha.
No sorprende que los productores de energía fósil y los agronegocios esten
apoyando fuertemente estas nuevas políticas. La avalancha de información que
esta llegando en estos momentos sobre la reacomodación energética es tremenda
y díficil de describir en pocos renglones. Por lo pronto sabemos que Repsol
junto a Bunge estan construyendo plantas de biodiesel en España, un numero de
compañias como Total, British Petroleum, Petrobras, Cargill, Monsanto,
Syngenta, se encuentran en proceso de elaborar productos y concretar una
oferta corporativa sólida para las obligaciones Europeas para el 2010.
En Argentina, el gobierno en conjunto con el sector privado representante
de
los nuevos negocios energéticos, esta promoviendo la primera cumbre para el
continente Americano sobre biocombustibles a realizarse en Marzo en Buenos
Aires . La agroindustria y el mercado de biocombustibles no competirán entre
sí, dado que el aceite de soja servirá como biodiesel y el remanente de los
granos de soja seguirá usandose como forraje animal, por lo cual los dos
mercados se complementan. En la Argentina están surgiendo muestras de lo que
será este nuevo capítulo; en la producción global masiva de pollos y ganado de
Feedlot para la exportación y masivos planes para la producción de
biocombustibles .
Otra importante medida para estimular la demanda de biocombustibles son
los
subsidios y las reducciones tributarias promulgadas en la UE. El gobierno
Holandés otorgó 700 millones de euros en subsidios a las compañias eléctricas
para construir plantas de biocombustibles que queman aceite de palma de
Indonesia. Ahora el gobierno ha declarado que se arrepiente de estos
subsidios, por la gran destrucción de bosques y biodiversidad que ha
provocado. El parlamento holandés está en estos momentos demandando medidas
compensatorias para Indonesia.
Certificación
La justificación oficial para el consumo de biocombustibles en la UE se
basa
en la contribución que éstos mismos pueden hacer en la mitigación del cambio
climático. Sin embargo, se estima que los verdaderos motivos màs bien son el
aumento del precio del petróleo y la necesidad de diversificar las fuentes
energéticas. Lo que no se está seriamente tomando en cuenta en el debate
politìco de la UE, son los impactos que generan la expansión de monocultivos,
en este caso para producir biocombustibles. La expansión de las fronteras
agropecuarias implican deforestación y pérdida de biodiversidad, soberanía
alimentaria y territorial. El uso abusivo de agua y agroquímicos de los
monocultivos de gran escala afectan significativamente al medio ambiente y a
la salud humana y animal. Asimismo la expansión de monocultivos resulta en el
empobrecimiento y desalojo de la población rural y el consecuente movimiento
de grupos sociales empobrecidos a los bordes de las grandes ciudades. Estas
consecuencias parecen ser subestimadas por los politicos y burócratas de
Bruselas cuando diseñan politicas que promueven la importación masiva de
biocombustibles del Sur. Cínicamente, la UE proclama que la producción de
biocombustibles promoverá el desarrollo rural, creando ingresos y empleos para
los campesinos en los países productores.
A pesar de lo dicho, conocidas ONGs conservacionistas y algunos gobiernos
reconocen ya que los monocultivos de gran escala para producir biocombustibles
van a promover mayor destrucciòn ambiental. Por ello, se han iniciado algunos
proyectos para poder certificar biocombustibles "sustentables". Existen
diversas posiciones y dudas de como definir la "sustentabilidad" de estos
cultivos y como poder implementar estos sistemas de certificación en los
países productores. Ademàs, la mayor parte de la industria esta en contra de
la "certificacion sustentable", especialmente si es obligatoria. Un problema
importante es que el auge de la producciòn de biocombustibles va a significar
seguramente mayor expansiòn de monocultivos. Por ejemplo, si la soja para
abastecer el mercado de biocombustibles se produce en las àreas màs
"tradicionales", que se consideran que siguen los criterios de "
sustentabilidad" (porque no se ha producido deforestaciòn reciente), la
producciòn de soja para la agroindustria se expandirà a otras àreas.
Ya se estan realizando diferentes proyectos, en Los países Bajos (The
"Cramer
Report") y en Suiza (EPLF-Lausanne) , para desarrollar "criterios de
sustentabilidad" y sistemas de certificaciòn para los biocombustibles. Estos
criterios se referiràn a la biodiversidad, cambio climático, bienestar
económico y al listado de algunos derechos humanos, etc. El proyecto de
Holanda hasta ahora no ha contado con la participaciòn de ningún representante
de los países productores. En el grupo elaborador del informe se incluyen 6
compañias, tales como Cargill, Rabobank y Shell, y solo 2 ONGs, una de
desarrollo (Oxfam Holanda) y una ambiental (Fundacion Naturaleza y Medio
Ambiente). En el proyecto de Suiza, la participaciòn del Sur se ha visto
integrada por Petrobras, la Universidad de Sao Paulo y las ONGs OXFAM y WWF
que responden a las experiencias de certificaciòn de "comercio justo" y
"sustentable".
Hasta ahora, los nuevos planes de la UE sólo mencionan las certificaciones
como un tema adicional. Es posible que a lo largo del 2007, la certificaciòn
de los biocombustibles será incluida en una de las nuevas propuestas para
promover los biocombustibles. No hay ningùn acuerdo aún sobre si la
certificación será obligatoria o voluntaria, sin embargo la Organización
Mundial del Comercio (OMC) dificulta que las certificaciones sean obligatorias
y promueve medidas voluntarias. La WWF ha comunicado a la UE que su posición
es que no hay necesidad para certificaciòn obligatoria para todos los aspectos
de sustentabilidad. Su opiniòn es que la certificaciòn debe ser obligatoria
solo para los criterios que beneficien la mitigación del cambio climàtico.
Esta posiciòn puede deberse a que la WWF y otras organizaciones ya estan
participando en negociaciones de "sistemas voluntarios de certificaciòn" en
"procesos multiparticipativos" tales como la "Mesa Redonda de Palma de Aceite
Sustentable" y la "Mesa Redonda de Soja Responsable" . Sin embargo, la Mesa
Redonda de Soja Responsable, ha sido fuertemente rechazada por ONGs y otros
movimientos sociales de base en Latinoamérica.
Reinvidicaciones más drásticas
Si la UE comienza a aumentar la importaciòn de biocombustibles,
inevitablemente esto traerá como consecuencia la expansiòn de monocultivos y
devastación del desarrollo rural en los países productores de biomasa: màs
conflictos por la tierra, màs desempleo y migraciòn de la poblaciòn rural,
aumento de los precios de los alimentos a nivel global y menor soberanìa
alimentaria. Para poder frenar esta avanzada de la industria, distintas
organizaciones sociales están tratando de promover mayor participación y
coordinación con las comunidades en América Latina, África y del Sureste
Asiático.
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