Ataque a científica rusa anti OGM
Revista “tiende una trampa” a una científica para que pueda ser atacada brutalmente por los partidarios de la industria biotecnológica
Científicos independientes y ONGs alrededor del mundo están enfurecidos debido a la mala práctica editorial de una revista muy conocida en el campo de la biotecnología. Esta, ayudó a “ponerle una trampa” a una científica rusa para que los partidarios de la industria de modificación genética la ataquen brutalmente (1).
La revista en cuestión fue “Nature Biotechnology” y la científica que “fue como un cordero al matadero” fue la Dra. Irina Ermakova. Se estima que los descubrimientos de Ermakova sobre los efectos tóxicos de la soya MG en las ratas de laboratorio (2) son inmensamente dañinos a las ambiciones comerciales de Monsanto y otras multinacionales de MG. Ella ya había sido atacada anteriormente, debido a que su trabajo nunca ha sido publicado en una revista de revisión por pares. Pero, este año cuatro científicos con un historial de apoyo a la industria MG (3) decidieron organizar un ataque con el apoyo de Andrew Marshall, el editor de “Nature Biotechnology”.
Estos cuatro hombres escribieron a Marshall durante el verano para sugerirle la publicación de un artículo basado en una sesión de preguntas y respuestas. En esta sesión preguntarían a Ermakova sobre sus métodos de investigación y sus resultados. En este espacio ellos podrían libremente criticar sus contestaciones.
El editor aceptó y le escribió a Ermakova para que participe(4). Ella abierta a los debates científicos, estaba dispuesta a responder las preguntas. Hasta allí, todo estaba bien. Pero a medida que se acercaba el día, ella empezó a sospechar que no era tan simple como parecía y fue el mismo día de la publicación -en Septiembre- que ella descubrió lo que estaba pasando.
a) el articulo publicado no la puso como autora, sino al editor
b) todas excepto 4 referencias bibliográficas habían sido eliminadas y cambiadas por 20 referencias que reforzaban los argumentos de sus críticos
c) el borrador del artículo que le habían mandado antes de la publicación (con su nombre como autora) tenia muy poca relación con el artículo que fue finalmente publicado.
d) que las críticas de sus detractores eran largas y detalladas - incluso más largas que sus respuestas y aún peor no se atribuyeron a nadie. De esta forma ningún lector podría saber quien dijo qué.
Esta trampa y traición fue mas grave de lo que parecía al principio, ya que en los dos últimos meses nos dimos cuenta que a Ermakova nunca le dijeron los nombres de los detractores, y nunca tuvo la oportunidad de examinar sus comentarios, peor aún responderles (5). Efectivamente, el editor de la revista le dijo a Ermakova que sus respuestas serían presentadas junto a una retroalimentación de la comunidad, insinuando que existiría un balance entre las criticas y los comentarios de los partidarios.
En la versión final del artículo (versión publicada) el editor escribió:
“Nature Biotechnology pidió a Ermakova un detalle de su trabajo en sus propias palabras. Sus respuestas se presentan a continuación junto con los comentarios que solicitamos a un grupo de investigadores que trabajan en este campo”.
La primera oración es verdad, pero la segunda no. Los comentarios no fueron solicitados, se ofrecieron; y los investigadores no estaban trabajando en el campo de Ermakova. Es más, ellos han reconocido que no tenían experiencia en lo absoluto sobre experimentos de alimentación a animales ni sobre fisiología animal. Estos científicos no habrían sido escogidos como expertos si Ermakova hubiera presentado su investigación para la revisión por pares; a pesar de ello les dieron la libertad para hacer un amplio rango de comentarios agresivos y cínicos sin (aparentemente) chequear su validez científica.
Tal ha sido la tormenta de cartas de protesta sobre el comportamiento de la revista que Marshall al fin ha aceptado publicarlas en una futura edición. Esto no satisfacerá a los que ven a este hecho como una grave evidencia del descenso de los estándares éticos en el mundo de las publicaciones de biociencia (6). El relator de GM Free Cymru, el Dr. Brian John dijo: Este negocio miserable no hubiera salido a la luz si la Dra. Ermakova no nos hubiese preguntado si el comportamiento de Nature Biotechnology era aceptable o no. Pudimos examinar sus archivos de correspondencia y descubrimos el peor caso de mala práctica editorial que hayamos visto. Nunca hemos visto un borrador como el que ella recibió antes de la publicación.
Se sabe que Nature Biotechnology es un pariente cercano de Nature –la cual estuvo involucrada en la terrible publicación y en la subsiguiente desconocimiento del artículo de Quist & Chapela sobre la contaminación MG del maíz mexicano en el 2001-2002 (7).
Penosamente, estamos viendo el crecimiento de “la ciencia periodismo tabloide” en la que los editores pueden utilizar técnicas sucias y deshonestas y esperan salirse con la suya; en los que las prioridades de publicación están establecidas por los dueños de revistas y multinacionales de la biotecnología, y en los que los intereses políticos y comerciales son más importantes que las virtudes tradicionales: verdad e integridad.
Contact for further information:
Dr Brian John
GM Free Cymru
Tel 01239-820470
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NOTAS
(1) Nature Biotechnology 25, 981 - 987 (2007) "GM soybeans and
health safety‹a controversy reexamined" by Andrew Marshall
http://www.nature.com/nbt/journal/v25/n9/abs/nbt0907-981.html
(2) http://www.regnum.ru/english/526651.html
http://www.gmfreecymru.org/pivotal_papers/ermakova.htm
(3) Los cuatro científicos involucrados fueron Bruce M Chassy, L. Val
Giddings, Alan McHughen y Vivian Moses. Ellos tienen un largo historial de apoyo a la industria MG y han estado en varias ocasiones involucrados en ataques en la reputación de científicos cuyos descubrimientos son no son aceptables para ellos.
(4) http://www.gmfreecymru.org/pivotal_papers/rottweiler.htm
(5) http://www.gmwatch.org/archive2.asp?arcid=8470
http://www.woz.ch/artikel/inhalt/2007/nr44/Wissen/15584.html
(6) http://www.i-sis.org.uk/LetterToNatureReErmakova.php
(7) Quist D and Chapela IH. 2001. Transgenic DNA introgressed into
traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico. Nature 414: 541-543.
Cleveland DA, Soleri D, Cuevas FA, Crossa J, Gepts P. Detecting
(trans)gene flow to landraces in centers of crop origin: lessons from
the case of maize in Mexico. Environ Biosafety Res. 2005
Oct-Dec;4(4):197-208; discussion 209-15. Epub 2006 Jun 22.
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